Mientras que dormía en mis sueños escuchaba una voz horrible que repetía mi nombre una y otra ves, pero la persona que decía eso era ese mismo hombre él que me miró en el autobús mientras venía a mi casa, sentí gran miedo que hasta me hice pipi y di tantas vueltas que me caí de la cama, solo recé y decía una y otra ves padre nuestro que estás en los cielos, cuando de la nada sentí una mano que tocaba mi espalda, pegue un gran brinco solo era mi madre que me decía que tiene, al explicarle se burló de mí, y me dijo ve cámbiate la ropa y al hacerlo me volví a dormir.
A la media hora tuve otro sueño donde aparecía un niño que nunca había visto jugando conmigo y cuando volteo a verlo detenidamente lloraba pero sus lágrimas eran sangre y su cara estaba toda cortada, parecía que se hubiera cortado con hojilla o una navaja, solo cerré los ojos al volverlos abrir vi que su cara estaba igual y ese niño que estaba así era yo, sentí gran temor y la misma voz que oí al principio me dijo así vas a quedar yo con tanto miedo me volví a orinar, al despertar salí corriendo me cambié y fui al cuarto de mi madre, al entrar mis pies se mojaron de sangre que descendía de su cama, al verla vi que estaba muerta y tenía 50 puñaladas, su cara no se conocía yo solo corrí tan rápido de mi casa y huía porque sabía que me iban a culpar a mí ya que en la casa se encontraba solo yo, no sabía a dónde ir y escuchaba esa voz dentro de mí que me decía mataste a tu madre y ahora tu morirás, solo lloraba corría estaba confundido por qué mi vida cambiaría, me cansé de tanto correr que solo lloré y al secarme la cara mis lágrimas eran sangre enloquecí que me corté la cara con una navaja con la misma con la que maté a mí madre y finalmente termine con mi vida preferí estar muerto a estar preso.
A pesar de todo nunca morí por que soy inmune a la muerte, esa voz que escuchaba en mis sueños era la de mi padre, el diablo al que también se le conoce como lucifer, ese gran hombre que abrió mis ojos y me dijo todo lo que tenía que hacer, por que esa mujer que solía decir que era mi madre nunca lo fue, era una ladrona que me separó de ella cuando era bebé, por eso la maté se merecía la muerte, la policía no me reconocería nunca por que mi cara no era la misma, me desfiguré tanto que ni me conozco. Solo esperaba que mi padre me hablara para seguir con él plan. Mientras tanto iba caminando por la calle como si nada, no sentía miedo de nadie más bien la gente debería sentir miedo de mí, de repente escucho una voz no era la de mi padre era una voz más sutil y me decía regrese a casa, yo solo huía y pedía auxilio gritaba una y otra vez ayúdame, alguien me ha hecho daño. A pesar de todo una familia sale de su casa para ayudarme al ver la situación llamaron a la policía fui inteligente y di un nombre falso, esa familia se encargó de mí por mucho tiempo, hasta aquel día en que tuve otro sueño donde escuchaba a mi padre que me decía ya ha llegado el tiempo de está familia ve mátalos por qué me pertenecen, yo solo me levanté tan rápido, no quería hacerlo pero algo dentro de mi decía que lo hiciera, volví a dormir y mi padre se me apareció por segunda vez decía ven hágalo hijo mío yo me le revelé y le dije no le quiero ser daño a esa gran familia que cuidó de mí cuando usted me abandonó, él me respondió si no lo haces lo haré yo y te va a ocasionar más dolor, yo solo le dije ve hazlo, me levanté rápidamente; llamé a esa familia y huimos, por qué sabía que si yo los protegía mi padre no le haría ningún daño, fue así, por el camino pasaron cosas extrañas hasta que llegamos a una cabaña en lo más profundo de un bosque, les expliqué todo desde quién era yo y por qué tenía que protegerlos, les enseñé a pelear para que se defendieran. A diario aparecían muchos demonios pero siempre los derrotabámos ya que ellos no eran inmortales como yo, solo deseaba que mi padre apareciera frente a mí para enfrentarme a él y destruirlo por que él tampoco lo es, lo único que quería era que todo fuera normal y que el infierno no existiese.
Siempre tenía esos horribles sueños donde el aparecía yo solo me levantaba y decía venga y terminemos esto una vez por todo, nunca lo hacía era un total cobarde que siempre huía de un Dios y quería ser superior a él pero nunca lo iba a lograr por que no se enfrentaba a mí, mucho menos a él. Un día mi padre apareció frente a mí, sabía que era él, por la forma en que me vio, esos ojos rojos, y esa voz la reconocí de inmediato, solo grité salgan todos de aquí por que ya ha llegado el momento. La familia al salir no pudieron porque alrededor del bosque habían muchos demonios, que debíamos matar, yo solo me concentré en mi padre, en hacerlo sufrir como él había hecho sufrir a miles de personas. Empezamos la batalla mientras la familia mataba los demonios, yo me enfocaba solo en él; en ese momento el cielo se puso gris, yo solo luchaba como nunca y él me decía me has decepcionado hijo mío, yo solo me concentraba en matarlo y no escuchar nada de lo que me decía por qué sabía que él era Rey del engaño, de un momento a otro mi padre cambio su apariencia, se convirtió en una gran bestia, yo solo lo miraba fijamente, mis ojos cambiaron de color y mi cuerpo se encendió en yamas, votaba fuego por mi boca y mis manos solo le lanzaba fuego, hasta que él se prendió por completo y volvió hacer el mismo, ya cuando lo tenía listo para matarlo, él me dijo hijo mío yo puedo hacer que vea a tú madre y de repente aparecieron miles de pensamientos en mi mente una parte de mí decía quiero verla, pero la otra decía mátalo y acabe con este sufrimiento de una vez por todo yo solo le dije eres el ser más despreciado y más odiado te mereces la muerte y con la navaja que maté a esa ladrona lo maté a él, al morir se convirtió en polvo y todos los demonios desaparecieron, vi a esa familia que me abrazaba como nunca y volvíamos a nuestra vida como si nada hubiese pasado, pero ahora me siento contento por qué ya se ha acabado este sufrimiento y esos horribles sueños que tenía cada día
![]() |
| Mónica Dariana Urbina Pedraza |


Comentarios
Publicar un comentario