Solo escapaba de mí peor pesadilla, que a diario me perseguía. Sentía mucho terror y miedo del sueño, que tenía desde niña, sin duda alguna,éste miedo, es peor al otro, que le tengo a las alturas o incluso peor a mis fobias, una de ellas es la claustrofobia.
Este miedo permanece en mí internamente. He dejado de dormir durante las noches, pero no puedo soportar el aletargamiento y por ello a las tres de la madrugada, me quedo totalmente dormida. Allí viene mi gran pesadilla.
Me veo dormida y Siento como si alguien me tocará un brazo, el pié o la espalda y allí me levanto, todavía dentro de mi sueño.
solo veo una gran sombra al voltearme, ésta me persigue, entonces corro como nunca. Quiero escapar de él. Me da tanto miedo verlo. En algunos sueños solo es la sombra de un hombre, pero de un momento a otro, es una bestia enorme. Corro y le pido ayuda a mis vecinos pero nadie me escucha. Avanzo tan rápido que me canso, por ello luego me siento y de repente esa gran bestia aparece para matarme.
Se abalanza sobre mí, comiendome en vida. Siento cuando mastica mis brazos. Entonces en un abrir y cerrar de ojos me levanto. Vi que la luz de mi cuarto estaba apagada. A pesar de ya haber despertado, yo seguí corriendo, por qué perisistia mi idea de que alguien, me perseguía.
Cuando llegaba a la puerta, después de dos minutos, recordaba de que solo era, el mismo sueño y me resignaba a que debía aprender a vivir con eso.
Nunca logre comprender, hasta aquel día en que decidí que no volvería a tener esa, obsesiva pesadilla.
Ese día me levanté, lo primero que miro es ese gran espejo, que está al frente de mi cama. Me sorprendí, por qué en mis sueños no aparecía.
La curiosidad me acechaba, quería saber por qué el espejo no aparecía en ningunos de mis sueños. Me puse a investigar y un gran amigo al que tanto estimo, me contó que un espejo es un portal. Que si colocaba una vela prendida frente a él iba a ver cosas extrañas. Yo no lo creí... hasta aquella noche, donde me acosté, como de costumbre en la cama. En mi mano derecha tenía una vela y en la otra tenía fósforos, por si se iba la luz. Miré fijamente el espejo y recordé lo que me dijo mi amigo. Por esto,acto seguido apago las luces, cierro la puerta y con los fósforos prendo la vela.
Me coloco frente al espejo. Primero me veo a mí misma, pero de pronto veo una mano negra detrás de mí. Al voltear,entiendo que no era nada ,entonces al volver a ver el espejo me veo. Súbitamente, la del espejo osea mi reflejo,pronuncia un :ven
Alguien me empujaba hacia el espejo, me dio tanto miedo, que solo prendí la luz del cuarto y apague la vela. Mi corazón se aceleraba muy rápido.
No tenía ganas de dormir. Aquella noche decidí quitar el espejo y lo encerré con candado en el sótano, para no volverlo ver.
Aquella misma noche caí dormida a las tres y me sentía tan cansaba que comencé a roncar.
Ese sueño que tenía con frecuencia desapareció al quedar atrapado en aquel espejo.
Me encanto muy entretenido las cosas inesperadas y todo los demás muy entretenido
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